Esta Semana Santa la hemos podido disfrutar de nuevo con nuestros sevillanos, esta vez el destino del viaje ha sido Narila, un pueblecito de la alpujarra granadina.
Viajamos Viernes Santo, nos pegamos un buen madrugón y después de seis horas llegamos al pueblecito, Narila, que se encuentra dentro del municipio de Cádiar.
El pueblo en sí no tenía nada especial, era un pueblo muy pequeñito, con una pequeña iglesia mudéjar y poco más.
Lo más bonito eran las vistas, con el río Guadalfeo que pasaba bordeando el pueblo y las montañas de la Alpujarra que por las intensas lluvias de este invierno estaban bastante deterioradas pero verdes, todavía en las cumbres altas quedaba bastante nieve.
Lo más importante de este viaje, más que el lugar al que íbamos, era como siempre, la compañía. Esperamos ansiosos ver a Fernando y a Almu, pero sobretodo nos moríamos de ganas de poder ver de nuevo a Natalia, nuestra pequeña sobrinita. En el caso de Nacho y Salomé las ganas eran aún mayores puesto que ellos aún no la conocían.
Viajamos Viernes Santo, nos pegamos un buen madrugón y después de seis horas llegamos al pueblecito, Narila, que se encuentra dentro del municipio de Cádiar.
El pueblo en sí no tenía nada especial, era un pueblo muy pequeñito, con una pequeña iglesia mudéjar y poco más.
Lo más bonito eran las vistas, con el río Guadalfeo que pasaba bordeando el pueblo y las montañas de la Alpujarra que por las intensas lluvias de este invierno estaban bastante deterioradas pero verdes, todavía en las cumbres altas quedaba bastante nieve.
Lo más importante de este viaje, más que el lugar al que íbamos, era como siempre, la compañía. Esperamos ansiosos ver a Fernando y a Almu, pero sobretodo nos moríamos de ganas de poder ver de nuevo a Natalia, nuestra pequeña sobrinita. En el caso de Nacho y Salomé las ganas eran aún mayores puesto que ellos aún no la conocían.
Lo que es la casa rural no era nada del otro mundo, sobretodo si la comparamos con la que estuvimos en Horcajo de los Montes (Casa del tío Dionisio), que era todo un lujazo. Esta era la típica casa de pueblo sin grandes lujos, lo bueno es que tenía una chimenea que nos dió mucho juego, tanto para calentarnos como para poder hacer en ella un buen lomo, chorizos, morcillas, secretos...y demás.
La primera tarde salimos a pasear por Narila para reconocer el terreno, aunque había muy poco que ver. Subimos paseando por una senda que iba entre los almendros y los olivos y dimos un buen paseíto, además aprovechamos para visitar la Ermita de Santa Rita.
El sábado nos fuimos a visitar Cádiar, era un pueblecito que estaba a 1'5 km de Narila. Bajamos paseando por un sendero que había a orillas del río Guadalfeo, aunque nos costó un poco porque el sendero se había perdido por las lluvias.
Por fin conseguimos llegar a Cádiar, donde aprovechamos para comprar numerosas provisiones, sobretodo de carne y donde también pudimos darnos un pequeño homenaje en forma de aperitivo en una terracita.
La primera tarde salimos a pasear por Narila para reconocer el terreno, aunque había muy poco que ver. Subimos paseando por una senda que iba entre los almendros y los olivos y dimos un buen paseíto, además aprovechamos para visitar la Ermita de Santa Rita.
El sábado nos fuimos a visitar Cádiar, era un pueblecito que estaba a 1'5 km de Narila. Bajamos paseando por un sendero que había a orillas del río Guadalfeo, aunque nos costó un poco porque el sendero se había perdido por las lluvias.
Por fin conseguimos llegar a Cádiar, donde aprovechamos para comprar numerosas provisiones, sobretodo de carne y donde también pudimos darnos un pequeño homenaje en forma de aperitivo en una terracita.
El gran juguete de estos días ha sido sin lugar a dudas la pequeñaja Natalia, creo que ninguno tenemos palabras para describir lo guapa, lo buena y lo simpática que es. Hemos pasado unos días en los que se nos caía la baba viendo cada cosa de las que Natalia hacía, y es que es BONICA!!!
El domingo nos fuimos a visitar algunos pueblos de la Alpujarra, el más conocido de ellos es Trevélez, famoso por sus jamones. El pueblo se encuentra a 1.476 metros sobre el nivel del mar y es el municipio más alto de Andalucía.
En un primer momento yendo en el coche el pueblo nos pareció feo por la cantidad de edificios apiñados de color blanco, parecían como naves industriales, pero la verdad es que luego paseando por sus calles nos cambió el parecer. Era impresionante la cantidad de tiendecitas de souvenirs que habían, sobretodo vendían alfombras de hilo y cómo no también jamones.
Nada más llegar decidimos hacer una parada en un bar y nos tomamos una bebida con su correspondiente tapita.
En un primer momento yendo en el coche el pueblo nos pareció feo por la cantidad de edificios apiñados de color blanco, parecían como naves industriales, pero la verdad es que luego paseando por sus calles nos cambió el parecer. Era impresionante la cantidad de tiendecitas de souvenirs que habían, sobretodo vendían alfombras de hilo y cómo no también jamones.
Nada más llegar decidimos hacer una parada en un bar y nos tomamos una bebida con su correspondiente tapita.
Después de dar una vuelta por Trevélez, decidimos que había llegado la hora de comer, buscamos hasta que encontramos un restaurante con terraza que no estaba nada mal, pedimos secretos ibéricos, solomillos... estaba todo buenísimo y lo mejor es que de precio estuvo también genial.
Estuvimos comiendo al solecito hasta que el cielo se nubló y empezó a hacer frío, entonces los dueños muy amablamente nos invitaron a que pasáramos dentro a pesar de que llevábamos al perro, todo un detalle por su parte.
Estuvimos comiendo al solecito hasta que el cielo se nubló y empezó a hacer frío, entonces los dueños muy amablamente nos invitaron a que pasáramos dentro a pesar de que llevábamos al perro, todo un detalle por su parte.
Por la tarde como el tiempo estaba empeorando decidimos bajarnos a Narila a la casa rural a descansar, después aprovechamos para ir a Cádiar a comernos el primer polo del año.
Y aquí acabó nuestra Semana Santa, un viaje cortito pero intenso en el que sobretodo hemos disfrutado de la buena compañía y de nuestra sobrinita, ojalá podamos volver a verlos muy pronto!!!
Y aquí acabó nuestra Semana Santa, un viaje cortito pero intenso en el que sobretodo hemos disfrutado de la buena compañía y de nuestra sobrinita, ojalá podamos volver a verlos muy pronto!!!
8 comentarios:
¿Incitar al consumo de cerveza a los menores de 6 meses se considera corrupción de menores?
Si es así me vendría bien o que quites la foto de la cerveza o un buen abogado XDXDXD
Ahora mismo Natalia está dormidita, pero justamente antes de dormirse me ha preguntado que si veníais para Feria y le he dicho que no porque sois unos descastaos....
Por cierto, me ha encantado la crónica. Eso sí se te ha pasado hablar de los dotes de fusero como explorador del terreno para encontrar caminos alternativos al sendero arrasado por la riada, así como de su pericia para dar empujar la cabeza de Natalia hasta que chocase contra una bonita lámpara hecha con dos tejas.
Gracias por tratar a mi niña como la habeis tratado, significa mucho para mí.
Un besazo!!!
Sergio, no hace falta que le incites, ya le gusta. De hecho, su marca favorita es Cruzcampo, aunque la Alhambra está empezando a darle fuerte...
Jaaaajajajaja, mi querido Fernando, el tema de la lámpara de teja lo he omitido para no herir tus sentimientos ni los míos, que tu pobre hija casi parte la teja de un cabezazo!!! El día de mañana le recordaremos el episodio de la lámpara de teja y nos reiremos todos juntos!!
Lo de tu habilidad para encontrar senderos perdidos a ver si me la puedes demostrar este verano en los Pirineos (ojalá :D)
Respecto a lo de Feria...sabes que a mí no me tienes que convencer, ese tema trátalo con tu querido hermano.
Cariño...todos sabemos que dentro de cuatro días Natalia va a tumbar hasta a su padre bebiendo cervezas...de casta le viene al galgo.
Me ha dado pena no estar alli saludos a todos
Hola Silvia: Gracias por la información de vuestra Semana Santa. La nuestra ha sido más tranquila,aunque eso sí echando de menos a Natalia que nos la habeis secuestrado unos dias. Ya felizmente ha vuelto con nosotros y esta mañana cuando se ha despertado me ha regalado sus sonrisas habituales.Ahora ha salido a la compra acompañando a la abuela.
Recuerdos a Salomé, Sergio y nacho y un beso para tí
Fusero Sr.
Hola Fernando!! Qué alegría verte por mi blog!!
No me extraña que hayáis echado de menos a Natalia durante estos días, porque no veas cómo se hace de querer!!
La pequeñaja es una pasada, se porta de maravilla y es simpatiquísima, no me extraña nada que te dedique una sonrisa cada vez que se despierta porque es salada como ella sola.
Recuerdos también de nuestra parte a Loli, Guadalupe, Mariví, la Corilla...y un besazo para tí.
Vayamos por partes (como dijo Jack the Ripper)
FUSERO Jr.- Ya sabes que en Feria no puedes fiarte, es como si llevases Donetes; te salen amigos por todas partes, jejejeje. Con respecto a lo de tratar a tu hija...¿como quieres que la tratemos? si es un bombón. Nos la comeríamos enterita!!!! Y en lo que a la cerveza se refiere, como salga al padre estamos perdidos XDXD
ANTONIO.- Tranqui tío, hay más días que longanizas y ya sabes que cuando tu quieras estaremos encantados de que nos acompañes. Un abrazo muy muy grande.
FUSERO Sr.- Las buenas personas, y sabemos que en tu casa todos lo sois, saben compartir las cosas. Así es que es mejor que os hagáis a la idea de que en cuanto tengamos la mas mínima oportunidad nos aprovecharemos de vuestra bondad para que compartáis a vuestra nieta con nosotros, jejeje. Es una monada de niña y ya la echamos de menos. Os envío un abrazo muy fuerte desde Valencia y esperamos visitaros prontito.
Bueno, besos y abrazos generales!!!!!
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