Este pasado fin de semana fuimos a pasarlo a Albacete, concretamente a La Solana, el pueblo del padre de Nacho, en donde tienen una casa.
Lo que hicimos allí puedo resumirlo rápido: COMER, COMER Y COMER.
Fueron tres días totalmente dedicados a la gastronomía de la zona, que como váis a poder ver en las fotos es totalmente libre de grasas y colesterol.
Lo que hicimos allí puedo resumirlo rápido: COMER, COMER Y COMER.
Fueron tres días totalmente dedicados a la gastronomía de la zona, que como váis a poder ver en las fotos es totalmente libre de grasas y colesterol.
Nos hizo muy buen tiempo, aunque hacía un frío que pelaba, sobretodo por las noches que el cielo estaba completamente despejado. A pesar de eso no pasamos frío, ya nos encargamos de buscar unos buenos troncos para la lumbre y de encender un buen fuego. La única pega es que el domingo la peste a hoguera que hacíamos era ya bastante evidente, el pelo, la ropa....todo nos olía a humo.
El día que llegamos aprovechamos para acercarnos a Albacete y comprarnos los cuchillos que tantas ganas teníamos y debo decir que cortan de maravilla (sino que se lo digan a mi dedo y al de Sergio).
El día que llegamos aprovechamos para acercarnos a Albacete y comprarnos los cuchillos que tantas ganas teníamos y debo decir que cortan de maravilla (sino que se lo digan a mi dedo y al de Sergio).
El perro se pasó todo el fin de semana jugando, tan pronto nos traía una piedra, como un palo, como una chinilla diminuta que era imposible de lanzársela.
Teo (el padre de Nacho), aprovechó el sábado y el domingo para irse de caza, cazaron conejos y liebres.
Tal y como he dicho antes el fin de semana fue básicamente gastronómico. Nos levantábamos y desayunábamos, a continuación preparábamos el almuerzo (chorizos, morcillas, longanizas, guarra, panceta, oreja...), seguidamente empezaba la comida, después la merienda y la cena.
El sufrimiento que pasamos es evidente, todavía recuerdo el sabor de las patatas hechas en las brasas, y esos boniatos!!! mmmmmmm....!!!
No nos separamos ni un sólo momento de la lumbre, a pesar de que había ratos en los que nos achicharrábamos del calor que hacía.
Las meriendas que preparábamos no eran tampoco poca cosa, una de las tardes nos preparó Nacho unas fritillas (se fríe la masa del pan), las acompañamos después con un poco de chocolate (nos comimos dos tabletas enteritas).
Creo que está quedando patente lo mal que lo pasamos en Albacete y que sobretodo pasamos mucha mucha hambre.
La mañana del domingo la dedicamos a seguir comiendo y a despellejar a los conejos que Teo había traído de la caza. Fue una lástima que no nos diese ya tiempo a hacer un conejo a la brasa, pero no pasa nada, porque nos fuimos a comer a casa de los amigos de los padres de Nacho y tampoco nos trataron pero que nada mal. Comimos un ajo de mataero (creo que se llama así) que estaba de muerte!!
4 comentarios:
Ains!!!! me están rugiendo las tripas recordando ese finde.
PANCETAAAAAAAA que buena estaba Por Dios!!!!!
Jajajaja, la verdad es que yo también me comía ahora mismo un poco de oreja bien fritita con una cocacola muy fresca y viendo un partido de fútbol!!(el del sevilla mismo) :P
hmmmm no os lo montais mal del todo, eh? Lo que no me ha quedado claro es si comesteis bien en Albacete o no...
Me parece que comimos igual de bien que tú este fin de semana pasado!!!
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