domingo, 7 de febrero de 2010

La Solana (Albacete)

Este pasado fin de semana fuimos a pasarlo a Albacete, concretamente a La Solana, el pueblo del padre de Nacho, en donde tienen una casa.
Lo que hicimos allí puedo resumirlo rápido: COMER, COMER Y COMER.
Fueron tres días totalmente dedicados a la gastronomía de la zona, que como váis a poder ver en las fotos es totalmente libre de grasas y colesterol.


Preparando el desayuno el primer día


Nos hizo muy buen tiempo, aunque hacía un frío que pelaba, sobretodo por las noches que el cielo estaba completamente despejado. A pesar de eso no pasamos frío, ya nos encargamos de buscar unos buenos troncos para la lumbre y de encender un buen fuego. La única pega es que el domingo la peste a hoguera que hacíamos era ya bastante evidente, el pelo, la ropa....todo nos olía a humo.

El día que llegamos aprovechamos para acercarnos a Albacete y comprarnos los cuchillos que tantas ganas teníamos y debo decir que cortan de maravilla (sino que se lo digan a mi dedo y al de Sergio).




Six el incansable


El perro se pasó todo el fin de semana jugando, tan pronto nos traía una piedra, como un palo, como una chinilla diminuta que era imposible de lanzársela.

Teo (el padre de Nacho), aprovechó el sábado y el domingo para irse de caza, cazaron conejos y liebres.



Sergio con uno de los conejos que cazó Teo



Tal y como he dicho antes el fin de semana fue básicamente gastronómico. Nos levantábamos y desayunábamos, a continuación preparábamos el almuerzo (chorizos, morcillas, longanizas, guarra, panceta, oreja...), seguidamente empezaba la comida, después la merienda y la cena.



Nacho preparándose la longaniza que se iba a comer



El sufrimiento que pasamos es evidente, todavía recuerdo el sabor de las patatas hechas en las brasas, y esos boniatos!!! mmmmmmm....!!!



La careta y la oreja bien fritita y crujiente


No nos separamos ni un sólo momento de la lumbre, a pesar de que había ratos en los que nos achicharrábamos del calor que hacía.



Sergio, Six y Nacho (partiendo leña)


Las meriendas que preparábamos no eran tampoco poca cosa, una de las tardes nos preparó Nacho unas fritillas (se fríe la masa del pan), las acompañamos después con un poco de chocolate (nos comimos dos tabletas enteritas).




Preparando las fritillas



Creo que está quedando patente lo mal que lo pasamos en Albacete y que sobretodo pasamos mucha mucha hambre.



Junto al fuego


La mañana del domingo la dedicamos a seguir comiendo y a despellejar a los conejos que Teo había traído de la caza. Fue una lástima que no nos diese ya tiempo a hacer un conejo a la brasa, pero no pasa nada, porque nos fuimos a comer a casa de los amigos de los padres de Nacho y tampoco nos trataron pero que nada mal. Comimos un ajo de mataero (creo que se llama así) que estaba de muerte!!


Nacho con uno de los conejos


Por último una imagen del último almuerzo que hicimos, también ligerito, todo ello acompañado por un pan de pueblo y un vino en bota.



Almuerzo del domingo


Resumen: Si queréis ir a Albacete olvidaros de dietas y disfrutad como cochinos!!!


4 comentarios:

GeaFo dijo...

Ains!!!! me están rugiendo las tripas recordando ese finde.
PANCETAAAAAAAA que buena estaba Por Dios!!!!!

Silgate dijo...

Jajajaja, la verdad es que yo también me comía ahora mismo un poco de oreja bien fritita con una cocacola muy fresca y viendo un partido de fútbol!!(el del sevilla mismo) :P

fusero dijo...

hmmmm no os lo montais mal del todo, eh? Lo que no me ha quedado claro es si comesteis bien en Albacete o no...

Silgate dijo...

Me parece que comimos igual de bien que tú este fin de semana pasado!!!